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Terapia Fotodinámica para el cáncer de piel

Terapia Fotodinámica para el cáncer de piel

La terapia fotodinámica para el cáncer de piel es una técnica que ya tiene varios años de uso, pero ha sido poco difundida en el ámbito médico chileno, por múltiples factores, siendo uno de los más importantes sus costos y lo doloroso del tratamiento. En la actualidad, tanto el dolor, como los costos de este tratamiento, han disminuido mucho y los efectos benéficos de esta técnica son cada vez mayores.

La TFD se define como la utilización de reacciones fotoquímicas para el tratamiento de lesiones tanto benignas, como malignas de la piel. Se basa en la aplicación de una fuente de energía en forma de luz, con una determinada longitud de onda, sobre un tejido previamente fotosensibilizado mediante un compuesto químico, en presencia de oxígeno. Con ello se generan gran cantidad de radicales libres y derivados reactivos del oxígeno que provocarán una mejoría del tejido tratado.

Indicaciones

La TFD se ha convertido en una modalidad terapéutica para distintas condiciones dermatológicas como las queratosis actínicas (lesiones precursoras de cáncer de piel), enfermedad de Bowen, carcinoma espino celular y carcinoma basocelular (cáncer más frecuente de la piel). Sin embargo, su utilización también ha mostrado efectividad hacia otras patologías no oncológicas (como el acné e hidrosadenitis) e incluso cosméticas, mejorando mucho el fotoenvejecimiento de la piel.

Contraindicaciones

Pocas son las contraindicaciones de esta terapia, siendo una de ellas, tener historia de porfiria y alergia/ fotoalergia a alguno de los componentes activos del fotosensibilizador.

Técnica

Para realizar este procedimiento, se debe aplicar en la piel que se desea tratar un agente sensibilizador (ácido metil aminolevulinico – MAL), que requiere de una cierta cantidad de tiempo en contacto con la piel, para ser absorbido e incorporado a las células. Luego este componente requiere ser activado mediante una fuente de luz, que puede ser roja, azul, entre otras. Uno de los efectos menos deseados de estas fuentes luminosas es el dolor que genera al paciente, por ello hoy la técnica se realiza con luz día (day light), con lo que se ha disminuido muchísimo este efecto no deseado. Luego de 2 horas de estar expuesto a la luz día, se limpia la zona, sacando los restos del agente sensibilizador y se indica humectación y protección solar en los días posteriores al procedimiento. Quedando el paciente con leve eritema de la zona tratada.

Con este procedimiento se pueden mejorar algunos cánceres de piel no melanoma, siendo una de sus principales indicaciones la queratosis actínica, puesto que no solo trata la lesión, sino el tejido circundante que tiene un daño a veces no visible y que en el futuro presentará problemas (zona de cancerización).

Costo

Ésta ya no es una técnica de alto costo y está al acceso de cualquier persona, debido al uso de la luz día y la disminución del valor del agente sensibilizador.

Por todo lo anterior, sugerimos consultar con su médico para la realización de esta terapia, tanto en patología oncológica, como no oncológica, incluyendo el tratamiento del fotoenvejcimiento.

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